diciembre 23, 2011

23 de Diciembre |papeles olvidados|

Compartir


Nació cerca de las 6 de la tarde, me cuenta mi hermano, Yo la conocí semanas después de haber nacido, no quise cargarla, ya que por aquel entonces me sentía impuro de corazón, ahora solo queda un espacio hueco, donde  iba aquel órgano que bombeaba sangre. Pero por insistencia de la Suegra, nunca faltan; mis manos por impulso se estiraron, para poder cobijarla, ahora no creo poder hacerlo, su tamaño ahora es cinco veces mayor, y por más que quisiera, no creo sentirme con las fuerzas, que por aquellos años tenía. Los años han pasado, y estos, no han sido buenos conmigo. Siquiera hoy, escribiré para ella.

Hoy en día, pasado los años, me abruma la energía que tiene, y el cómo ha perfeccionado el poder de control sobre sus padres. Es bueno, de vez en cuando, engreír a tu Hijo(a), así sea por capricho paterno, o por merecimiento. Le haces un bien, compensándolo por su esfuerzo, o por el hecho, en que esa pequeña existencia, hizo de especial el día de Hoy, tremendamente especial, hizo de mi hermano: PAPA. Se ve a leguas que tiene mucho por dar, dichosa, y con un futuro muy promisorio. Sé que en estos tiempos, al igual que en el pasado, es difícil criar a un Niño(a), un hijo sin duda alguna, es una bendición, no pienso que sea una carga. Quienes son Padres, deben de pensar igual que Yo, y pueden confirmar aquella alegría que los estremece al ver a sus propios hijos forjarse un futuro. El camino es largo, pero la vivencia no puede ser comparada con nada. Mi hermano, su labor de Padre, lo veo con estos ojos que pronto han de comerse los gusanos, que sin duda, por mucho, está haciendo un buen trabajo. Mi Sobrina, irradia energía, y expresa su agradecimiento: jugando, gritando, cantando, saltando. Buscando ser siempre el punto de atención. Cosas que en algún momento de nuestro pasado, mis hermanos y Yo, hacíamos para llamar la atención de nuestros padres.
Es cuando veo la felicidad echa carne, veo el brillo de los ojos de mi Hermano, al darle a su Hija, lo que él por cosas de la vida, no tuvo. No arrepintiéndose por nada, del tiempo en que nació. Vivimos en otros días, sacudamos siempre nuestra Línea de Vida, uno siempre debe de agradecer lo que tiene, así sea esto, un vaso de agua, un pan duro en el estomago. Una alegría es ver, espectador encandilado, uno a uno los pasos de mi sobrina, no dudo que pronto, buscara caminar sola. Esperemos entonces ….uno nunca sabe, lo que viene después. Te deseo lo mejor Maryore… Feliz Cumpleaños, tu tío Armando.