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junio 01, 2013

nadie sabe [Armando Q.(Perú)] [Escritores Invitados]

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Escritores Invitados
por Armando Q.(Perú)

Nadie sabe / nobody knows


Nadie a encontrado una respuesta, nadie, menciono los cuadros que aun se ven en la sala, las imágenes muestran a una familia normal, imágenes que solo irradian amor, contagiante, sincero, pero las imágenes son pedazos de un todo, hoy uno reúne todas y, ya no mandan esa impresión, nada, nadie sabe lo que paso; se notan las sonrisas que fueron regaladas, en aquellos encuentros con amistades, con otros familiares, todas tienen marcos elegantes, algunos con lunas dobles. Pero de eso, de aquellos momentos petrificados, ahora no hay nada. Absolutamente nada. Solo se notan los hilos que son el pasatiempo del titiritero que ha de mover al grupo, que ahora simula ser una familia. Que tristeza, un padre que ha cambiado el amor por horas con la botella, cambiado el amor de hijo por un vaso lleno de una sustancia, que le produce una felicidad limitada, pero suficiente para poder pasar el día. Un rezagado, un escombro, un tronco hueco que se ha marchitado con el pasar del tiempo, no habiendo dado fruto, un arbusto amarillento que espera las lluvias, al sol para deshacerse de las impurezas, pero que se miente al pensar que este salvara su alma marchita. Ahora solo queda un pánfilo enfermo que ha sentenciado su vida a solo, pasarla con los amigos que le brindan una amistad convenida, un cariño por cobrar, una vida vaga y la mísera espera, de que un día morirá, si no es por el corazón, por las venas obstruidas por tanto egoísmo.

Madre que ha encontrado con el pasar del tiempo a una amiga inseparable, el vicio, los tragamonedas, ahora no hay pañales que lavar, menos ropa que planchar, su vida se resume en tres números, siendo ahora sus favoritos: siente, siete, siete. No hay cumpleaños, ni siete velas en el pastel, no hay sietes marcados, ni fechas en el calendario. Son esos números que ahora la alegran, son esos números que le producen la felicidad alquilada que ahora busca todas las noches, y si no es en las noches, en las tarde, y si hay racha, no hay descanso, solo una palanca que ahora ha remplazado la lonchera de los hijos, una maquina que ha remplazado el cariño de los niños. No se siente más Madre, ya que la responsabilidad, ha caído en una señora extraña llamada Nana, que por un sueldo calma aquellas bocas hambrientas, las noches de “leer un cuento”, y las salidas al parque. Aquel sentir, ya no lo encontraras en aquella mujer que ahora, fuma endiablada, ya que comenzó muy tarde su vicio, luego, la desesperación por la derrota en la ruleta, la encamino a un vacío profundo, que terminara pronto con su vida. Una niña que ahora se adentrara a la adolescencia, que no va al colegio, en cambio, se desvía a verse con amigos que también como ella, buscan solo pasar el tiempo. Encontrar la amistad que ellos le dan, es fácil, el cariño, eso es lo que busca ella, sentirse aceptada, sentir que hace parte de un grupo, ya que el seno de la familia a perdido fuerza, quiere ella, saberse protegida. Sin guía, sin ejemplo. Comienza su día inyectándose las sustancias que aquellos amigos le venden, metiéndose el dedo a la boca, porque le provoca, y ha visto que muchas de su grupo lo hacen. Ya que con la figura delgada, puede ella encaminar su profesión, una que ahora ve con buenos ojos, en vista que deja buena lana. Encontrar que la niña, ahora es mujer, que ahora le atraen los hombres. Sin una madre que la oriente, sin un padre que la controle, solo busca que su vida, caiga por un caño, o por el abismo que esta a punto de cruzar. Los ojos ahora de aquellas personas, se entregan a la muerte, al odio, al egoísmo, al perder la vida, al perder los sueños, dejándose llevar por lo que ahora tienen, y no buscan el todo. a pesar que nada cambiara, siempre hay esperanza.




mayo 19, 2013

pa' la ppol!! [Dreyko (Perú)] [Escritores Invitados]

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pa' la ppol!! 
El reencuentro


20min para escribir
borrachoso(5)
Barrio Fino*


El Doc, enciende el motor, nos destinábamos a partir para comprar seis frías mas, ese era el plan, eran casi las dos de la mañana, la parranda se había prolongado mas de la cuenta. Habiendo iniciado al medio día. Dicen que lo improvisado sale  mejor, mucho mejor, “santa verdad”, ya que sale mejor que “lo planeado”. Razón tienen aquellas palabras. El Doc arranco “el potrillo”, los caballos cogían hambre, se escucha fino el motor, los suaves círculos del volante para voltear en cada esquina, el frenado suave, El Doc cambio las pastillas cuando estas, ya mandaban signos de desgaste, y el claxon, riman perfectamente, nos decidimos por la licorería que se ubicaba junto al Priale, pero como siempre, los Cangrejos, andaban esperando en silencio a entusiastas turistas de la noche, y en lugar estratégico; la caída de aquellos crustáceos fue la sorpresa en la oscuridad, fue cuando se dejo escuchar el silbato, para ir a las duchas. El silbato que dicta el fin del partido.
Todos nos miramos las caras, Honguito encontró como esconder las rubias. Debíamos decir adiós, en contra de nuestra voluntad. Los cangrejos decidieron aguarnos la fiesta, cuando la cosa andaba en buen camino. Murdog se había quedado en nuestra ultima coordenada, ya que su celular timbraba, por ello, el pizao’, decidió atender primero su fono, antes que acompañarnos en nuestra cruzada, la ultima de la noche, se le escucho decir “¡aló amor!” cuando el potrillo rugía, pero como siempre, su manera de dejarnos por el calzón, nos dio mala espina. –aquí, viene un concejo de borrachoso, no, por ninguna razón, conteste el celular camarada, si quien te llama, es tu calzón, suelta esa manía de darles a tus camaradas balas, para desfigurarte, y tirarte barro, así acabas con la paciencia de quienes te acompañan-. No le dijimos nada, pero ya estábamos apunto de comprender todo. ¡¡¡Murdog nos salo!!!, esa es la verdad. No hay nada peor que un camarada tire la toalla, arrugue, tiro sal al aire, y arruino la fiesta; irresponsablemente, nos echo la sal, nos dejo ir, sin antes darnos el censillo para la seis frías, como siempre, andaba aguja, y aferrándose al echo que estaba al fono, nos dejo tirando cintura. Cosa contraria sucede con Honguito, las veces que lo hemos invitado, no nos ha defraudado, siendo conciente en decir que solo tenía algunos cobres, pero se entiende, cuando un camarada esta pasando por una etapa de hambruna, los bolsillos andan apolillados. Pero con Murdog es otra cosa, Abogado de Oficio, que no tenga unos cobres en el bolsillo, es síndrome de tacaño. Eso y más. Aquí se habla con la verdad, si lo seguimos consintiendo, se nos jode el muchacho.

Las sirenas no delataron a los avezados, puesto que se acercaron por detrás y en un silencio inexpiable, suerte para su beneficio, la audaz maniobra de Honguito de esconder las rubias, nos daba una ventaja, puesto que teníamos al Doc en el volante, sabíamos que todo iría bien, a menos claro, que nos coja el Cangrejo las bolas, ahí si que no sabría decirles, como terminaría esta escena.

El Doc estaciono el potrillo frente a la licorería, solo se escucho un frenado al costado del conductor. Eran los Cangrejos, que andaban en busca del sencillo de la noche. Se venia el Día del Trabajador, así que, cualquiera hubiera echo lo mismo. Trabajar un domingo.
A los cangrejos no les molesta trabajar un domingo, ya que se puede sacar buen provecho del día. Siempre hay gente feliz de la vida como nosotros, que no quieren dejar que la noche se acabe, y van en busca de más combustible para seguir celebrando. No era para menos, festejábamos la Amistad, festejábamos, si, había motivos suficientes para hacerlo. No por nada, reunir a los muchachos, es excusa suficiente para celebrar.
El Doc entendía el problema, sin los documentos en regla a la mano, sin que nada se pudiera hacer, la voz que ahora se escuchaba en el aire era la de el Jefe, hombre de contextura robusta, síndrome de ocio detrás de un escritorio, o peor aún, detrás de un volante. Dispuesto a no perder el tiempo, y viendo que andábamos en falta, decidió ir por lo seguro, quitarle los documentos al Doc, para poder distraer las miradas, el Doc tuvo que bajar del potrillo, en vista que el Cangrejo había echo una jugada astuta, nos sorprendió. Felizmente, el Jefe, no se tropezó con “Hijos de Mamá”, o simples chavales que decidieron irse a la mierda aquella noche, no, “¡somos del callao man!” y aquí, si no eres mosca, la calle te come. Sin duda, lo siguiente que hizo el Doc, fue la jugada ganadora, mostró sus Documentos de Oficio, saltando del asiento, persiguiendo al Cangrejo antes que su Segundo, pise el acelerador. Después de unos segundos, la cebada se había disuelto en nuestro organismo, no habiendo en nosotros muestra siquiera, de haber engullido dos cajas a más. Pero como ha de ser la noche joven, y el picón, siempre se quedara picón, decidimos mejor irnos a lo sano, dejar el potrillo que descanse, seleccionar una fecha para poder seguir la reuna. Sin que nadie se acuerde, que habíamos dejado a Murdog en el camino. Fue entonces que volviendo por nuestros pasos, nos acordamos de Murdog. Era cierto. La Jerma, lo mando a dormir. Hmmmmm
Desde aquella fecha, Murdog esta en falta, y aquí queda escrito que nos debe, si, nos debe una jonka, por tamaño desplante.
Nos despedimos del Doc, me despedí del Xato, dejando al segundo en su puerta, le dije a Honguito que se acuerde de devolverme mi chamarra, que en el barrio no regalamos las cosas, que mi compare El Malograo, ya me había cagado con una casaca, El Xato, se le notaba en la cara, lo picón, era la noche joven, y aun, cuando quisiéramos, ya la saladera había hecho de la noche, una muy peligrosa aventura, así que cortamos por lo sano. El barrio estaba en un silencio sepulcral, habiendo sido nosotros, horas antes, los que habían dado color y música. Quedo pendiente, quedo un mal sabor, Murdog y su saladera, Honguito que me quiere cabecear con una chamarra, y El Malograo, que una vez mas, me deja mal parado, ya que resulto ser un pollo, “dos cajas y al suelo”, no puede ser. Al Doc se le respeta, se le estima, pero por más que quiera uno salirse con la suya, he aquí el mensaje de mi texto.

Si vas de farra con amigos, no contestes a la jerma, si vas a sacar tu caña, siquiera sal con los documentos de rigor, los tuyos y los de la caña; si vas a prestar una prenda para el frío a un camarada, que ese hijo de la "Guayaba" tenga la cortesía de lavarla; si los cangrejos te aguan la fiesta, No hay problema, para eso existen las revanchas. Irse de farra, no quiere decir que no lo hagas con responsabilidad. Saludos pa´la ppol. 




mayo 15, 2013

Pen name [Akina, Dreyko y Armando Q.] [Escritores Invitados]

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Escritores Invitados
por
¿Dreyko?
¿Armando Q.?
¿Akina?


Pen Name

D
Cuando Armando me llamo, pensé que ya había amanecido, pero no, era todavía Viernes, encontré el celular, palpando el piso, pero no pude responderle al primer pitillo, el sol entraba por la ventana, y me impedía decir el Aló que buscaba; Armando estaba llamándome, pero muy tarde comprendí que ese día, la mera verdad, no era de los días en que te vez viviéndolo, siempre es mejor permanecer en cama si no te sientes con ganas de caminar…

A
Llame a Dreyko, pero no respondía, como siempre, ya muchas veces me había comentado, que se dedicaba a su libro, todos los días, tarde por la noche, pero no encontraba nunca como comenzarlo, así que muchas veces decía que, los relatos, los pocos relatos que escribía, eran pequeños capítulos de su novela. Su obra maestra. Pero creo que un día antes había asistido a un encuentro de escritores en pañales, y cuando lo llame horas antes de que él partiera a ese evento, sabiendo lo mucho que no le gusta verse entre mucha gente, le deseé buena suerte, tomándome la molestia de decirle, que no aceptara ninguna invitación, ya que teníamos que reunirnos con Akina, y por más que quisiéramos, no podíamos cambiar de día. Tenia que ser la noche del Viernes, Akina nos visitaba desde España para conocernos. Bueno no precisamente para conocernos, pero éramos los primeros en su agenda, tan pronto pisase suelo Peruano. Según palabras de ella…

Ak
Era creo una decisión extrema, querer conocerlos, me dijeron que los espere en el Aeropuerto, que ellos venían a buscarme, aunque sus palabras fueron: ‘será un placer, conocerte’.
No tenia idea de lo lejos que era Perú, pero no quería dejar pasar la oportunidad de venir al país que me vio nacer. Si, nací aquí, pero me criaron fuera, quise venir porque lo que me contaban Dreyko y Armando, cosas maravillosas de este país, quise verlo con mis propios ojos, y sentirlo en piel viva. Estaba segura que nuestro encuentro me resultaría una Odisea, pero como siempre he querido pensar, nunca es tarde para hacer amigos, y no soy de las que se echan para atrás, sabia que conocerlos cambiaría en algo mi manera de ver las cosas, y me resultaría muy provechoso, saber lo que piensa en verdad la gente de mis letras. Antes ya, los había contactado, también recuerdo haberles mandado algunos escritos, para que cuando nos viéramos me dieran su honesta opinión, y si es en mas, hablar de todo un poco. Muy poco había conversado con Dreyko, solo por chat, hubiese querido conocerlo mejor, así no se me formaría un nudo a la garganta cuando lo viera, pero al saber que Armando estaría también, ese puente seria fácil de pasar, con su ayuda claro. Ya que a Armando le tenía más confianza…

D
Armando quería que nos viéramos en el bar de la esquina, mas de acuerdo no podía estar, nada como un almuerzo Alemán, desconecte mi mp4 de la PC, tome mis audífonos, me puse lo que había en el suelo, una camisa y cogí los anteojos negros de la mesa de noche, descargue la noche anterior Cincuenta sombras de Grey, porque me lo recomendó Akina, quería tener una noción de lo que ella escogió para mi, interesante las primeras líneas, quería preguntarle muchas cosas, de cómo fue que se dedico a este oficio, y porqué no a querido venir nunca a su país de origen. Aquí podía hacerse también conocida, cuando saliera su segundo libro…(..)

A
No se cómo Dreyko puede dormir de día, la verdad no entiendo como es que ese minúsculo ser, pueda estar tan cansado, como para soportar el calor de Lima, ya que puede ser llamado tranquilamente el enemigo del Escritor, nadie puede estar en casa, sentado frente a un monitor, creyéndose Mario Vargas Llosa, con 26 grados de calor. Me acuerdo que por eso prefería la noche, una taza del mejor café, del mejor: tenia que ser colombiano. Él se dejaba llevar por lo primero que le venia a la mente, en cambio Yo, solo puedo escribir en absoluto silencio, sin interrupciones, sabiendo que mis letras serán mas que nada, una frase que no llegara a nadie, pero siendo el primer escalón: ser valiente. Para poder crear sin que importe el que dirán. Es uno de los primeros pasos a seguir.

Ak
La noche que llegue al Aeropuerto, una noche muy clara, pero me extraño no ver estrellas, solo alguna que otra luz que destellaba pero que eran las luces de los aviones que despegaban. Había un café bar, donde podía esperarlos, pero no estaba muy segura si podía esperarlos ahí, me decidí por, esperarlos viendo la oscura de la noche desde un lugar prudente, había ventanales enormes que miraban hacia la entrada del aeropuerto, estaba segura, que si me instalaba de este lado, de seguro vería llegar a mis anfitriones, sentada junto a mi equipaje, recuerde que traje uno de mis mejores libros conmigo. Borges me acompaño a Perú.

D
Armando encontró un buen sitio en el Bar, donde usualmente nos sentábamos, no sin antes haber esperado unos minutos para que se desocupara la mesa, tuvo que esperar a una pareja que no hacia mas que bazuquearse y, nada que terminaban su coca cola. Cuando encontré como llegar al bar, ya que me molesta mucho caminar por el barrio, siempre hay ojos que murmuran y bocas que miran. Llegue con intención de invitarle una ronda a Armando, pero ya este, se había pedido dos tequilas, lo acompañe con una cerveza, las veces que nos veíamos, le entrábamos al trago, narrando historias que nos pasaban durante la semana, o historias que oíamos a otras personas ya sean familiares o amigos, después de todo éramos Escritores. Queríamos creer que lo éramos, aunque no hayamos escrito ninguno de los dos, un libro que lo acredite. Pero eso no nos hacia menos, sabíamos lo que éramos, y así lo creíamos. Armando no encontraba nada por esos días, de que escribir, así que se refugio en su Blog y en el alcohol, cada vez que me llamaba era para pasar la noche, en el bar de la esquina, seduciendo a la botella, escondiéndonos de la rutina, y siempre encontrando una buena historia para el Blog que el administraba. En algunas oportunidades colabore con su Blog, pero no he tenido la oportunidad ahora último de escribir algo juntos, me lo propuso, lo recuerdo, pero por la distancia, y las maltitas rutinas, encontrarnos era cosa de celebrar y no hablar mas que de libros y de infinidad de tonterías. Escupió aquella idea de vernos con alguien creo en la noche de aquel viernes, pero por mas que intentaba contagiarme por el, no entendía cual era mi vela en aquel entierro. No sabía quien era Akina, bueno, sabía quien era, pero no me nacía el conocerla, no es si no, cuando escuche su nombre, me resultaba pensar en ella, como una ostentosa, pomposo y cruel hacedora de letras, que se computaba la ultima chupadita del mango. Así que le dije a Armando que no tenía ganas de ir. Pero él insistió, y ya sabia que cuando a Armando se le entra una idea, nadie puede en su contra. Recuerdo el Challenger verde, que manejaba por aquel entonces, antigua carrocería, todavía con la pintura original, algo precario pero con estilo, que tenía un ruido majestuoso y muy llamativo que salía del tubo de escape, atraía los ojos de quienes pasaban a su lado, un esplendido auto. Quizá uno de los primeros autos que si me propusiera a comprar uno, seria uno igual al que Armando conducía, exactamente igual. No sé, uno se siente más que protegido por ese grueso armazón y el motor a prueba de bombas. Degustamos nuestra ultima cerveza y pagamos la cuenta, ya era de noche, si no me equivoco Akina ya andaba preguntándonos por facebook, qué a que hora llegaríamos a buscarla, pero Armando como siempre, galante, le dijo que estaríamos no bien bajase del Avión, su vuelo de traslado seria una penuria, así que era impredecible saber a que hora exacta llegaría, por eso, decidimos esperar a que ella nos dijera cuando estuviese ya en el aeropuerto, nos encontrábamos a pocos minutos, así que no había problema, según ella, en esperarnos unos minutos. Fue así que salimos del Bar…

A
Tres cervezas, y se fue el día, y la ansiedad me estaba matando, la primera persona que había creído en mi, como escritor, estaba a algunas cuantas cuadras, esperándome, pero que no estaba seguro que impresión le daríamos, al ver ella a dos muchachos, con las camisas a medio planchar, dos dólares en el bolsillo, sin una tarjeta dorada, salir del coche para coger su equipaje, y darnos a la aventura, Dreyko como siempre, tenia la necesidad de salir corriendo, pero sabía Yo, cómo hacer que hiciera lo que le pidiese. Dos latitas habían en la guantera, le dije que las sacara, y que me abriera la mía. Su sonrisa fue la pauta de la noche, sus ojos se iluminaron, pasamos la entrada del Aeropuerto, nos dirigimos a la salida de vuelos internacionales, y si, podíamos ver que la noche se prestaba para convertirse en la mejor noche. Nadie predijo lo que ocurriría…

D
Era ella, si, ella tenia una gorra muy ñoña, así como usan las modelos, gorra de lana que le caía por la oreja derecha, en verdad era hermosa, las fotos que me enseño Armando no le daban el crédito que merecía, aquellos ojos claros se dejaban ver desde lejos, silenciosa hermosura, algo extraño en Armando, nos dirigimos hacia donde ella se le veía sentada, fue cuando Armando dijo la palabra mas utilizada en nuestra generación “Hola”, Hola Akina, ¿cómo estas?, para luego inclinarse para besarla en la mejilla, estaba nervioso, lo sabia, en cambio Yo, me presente, Hola, soy Dreyko, mucho gusto, fue cuando ella de emoción, nos abrazo dos veces a los dos, siendo para ella este encuentro, algo muy esperado. Se le notaba, porque no dejaba de sonreír, lindos dientes, pensé en aquel momento…

A
A Dreyko creo, le agrado Akina, porque sin duda alguna, ella decía lo que pensaba, no tenia porque forzarse a agradar a la gente, siempre con las palabras justas, nunca se esforzaba por corregir sus pensamientos, solo los decía y Ya, no encontraba como disfrazar su curiosidad, eso me encantaba a mi, mujeres así ya no abundan. Menos por estos lares. Encontramos su equipaje, nos dividimos sus maletas entre Dreyko y yo, siempre conversando, del clima, de lo negra que esta la noche, de lo callado que era el aeropuerto a esta hora, pero que pronto se convertiría en una mezcolanza al estilo del mercado mas concurrido del planeta. Llegaban los vuelos, y nosotros no decidíamos a donde ir. Fue cuando propuse mejor ir a un lugar sencillo, donde podríamos hablar sin ser interrumpidos por ruidos extraños o la presencia de algún ebrio, comer algo, y no pensar en otra cosa que no sea en nosotros tres. Mi idea le gusto a Akina, Dreyko solo quería beber una cerveza mas…

D
Armando me dijo que Akina había escrito un libro, que la crítica la había aplastado como gusano en primavera, y sin importar como se sentía  salio a decir que estaba segura que escribir era lo suyo. Si no me equivoco, en ello, tuvo que ver mucho Armando, ya que la saco de aquel hediondo hueco en donde se encontraba, y le dijo que primero se familiarizará con las personas, y que mejor idea que escriba para el blog que Armando administraba con devoción, de vez en cuando Akina, mandaba algo para el Blog, pero no siempre encontraba tiempo para poder escribir, ya que los padres de Akina, la metieron a estudiar Derecho, cosa mas interesante y productiva no puede haber, entre las clases, y las muchas materias que tenía que estudiar, descartaba por completo volver a sentarse solo a escribir, fue cuando Armando trato de seguir animándola, para salir con ella a pasear por las veredas de Papeles Olvidados. Que no haga algo que usualmente hace, que solo escriba, las cosas que según ella, quiere escribir, sin que sepan su nombre, anónimamente por entonces, escribió. Fue aquel encuentro, lo que lo llevo a crear *La Comunidad, si, así fue, eso fue lo que paso. Hay personas que quieren ser leídas, hay gente que quiere algo nuevo, eso es lo que encuentras en Papeles Olvidados, según las palabras de Armando…

A
Cuando entramos al auto, ella pidió que encendiéramos la radio, para escuchar música mientras contábamos las ultimas novedades, pero sin duda alguna, la Salsa que tenia Dreyko en su cabeza, y mi combinación de discos de Rock de los 80’s no caerían bien, así que mejor pusimos solo la radio, ella escogió la emisora, studio 92, Dreyko minutos antes había subió el equipaje en la maletera, y partimos. Lady Gaga sonaba en la radiola. Ella contenta, Yo feliz por haber conocido a Akina, pero Dreyko desilusionado. Nada puede contra la Salsa Dura…

D
Tres personas, una de ellas desconocida, Armando mi amigo de toda la vida, y Akina, una chava de lo mas nais, nos dirigimos a ‘El Huerto9’, un bar de lo mas chido, para poder conversar de lo lindo, fue lo que pensó Armando, y lo primero que hicimos, fue darnos valor con una copita de Tequila, para que las palabras, y la conversación encontraran oídos, y no se instalaran en nuestro organismo para después olvidarlas. Armando encontró una rocola, puso una de Gilberto Santa Rosa, gran acierto, Akina en cambio nunca había escuchado a el grande de los grandes, una desilusión que se dejo escuchar, pero fue sanada con la primera cerveza. Akina no tomaba, pero hizo el esfuerzo, me gustan las chavas con cojones…

A
A Dreyko lo note mas animado, Akina disfrutaba de nuestra compañía, fue cuando en una servilleta, antes que se le olvide, nos apunto su dirección para otro día quedar en otro encuentro, algo mas formal. A Dreyko eso de Formal, le pareció aburrido, su mueca se dejo ver, pero después Akina concluyo con, y por su puesto su brindis como debe de ser. A Dreyko, se le dejo ver una sonrisa, menos mal, dije Yo. La conversación, se volvió una entrega a todo dar, Akina encontraba muy sinpatico a Dreyko, y eso ayudaba mucho, para que Dreyko, de su cátedra de mejor bebedor, contraria a la de escritor, preguntándole a Akina, que si nunca había tomado y escrito a la vez, fue cuando Akina nos contó que si, cuando rompio con un Enamorado, tubo que romper el escrito, porque las verdades que habían en ese papel, la asusto. Tamañas verdades que pueden corregirse, pero que después de la resaca, no pudo recordar. Nos reímos, nos parábamos de tanto en tanto, para poner algo en la rocola, y nos dijimos entonces que podíamos escribir algo juntos, juntar nuestras lindas y geniales cabezas, para poder lidiar contra la critica, pero sin antes de vernos envueltos en medio de la jungla, sabernos guarecer del ácido hediondo de las lenguas insípidas. A Akina y a Dreyko, le vino bien la idea, en vista que le agrado mucho la presencia de Akina, ya sabiendo que no estabamos hablando con una engaña mentes. Nos propusimos juntarnos, no sabiendo en mas que las personas encuentran mas atrayente, el mundo escrito por Tres, que por uno solo. Supimos en ese instante que el proyecto cogería fuerza en poco tiempo. Pero los tiempos y la agenda de Dreyko, y los estudios de traslado de Akina, dejaron en el aire la genial idea…
Fue entonces cuando nos dirigimos al Hotel de Akina, tratándose de unos caballeros, debíamos dejar a la dama en su hotel, nos invito a pasar, pero no queríamos molestar, sabíamos que conocer a los padres de Akina, en el estado calamitoso en que estábamos, no era la mejor idea. Así que desistimos, ella comprendió, y nos dio el beso del Adiós. Nos sin antes, quedar en que pronto nos volveríamos a ver. Pero eso, creo seria cuestión de tiempo…



¿Alguno puede creer, que hablamos de tres personas diferentes, siendo solo una la que escribe? Muchos pueden pensar, al leer este relato, que son tres personas las que narran la historia, que encuentran este relato algo torpe y sumado a la rutina, de lo mucho que se escribe en este espacio. Pero han de saber, que Akina no existe, mas solo son hormonas femeninas, y Dreyko un pedazo de cuervo que siempre ha sabido habitar en el cuerpo de quien escribe esta pesadumbre. Ahora piensen bien, han sabido ser buenos lectores hasta aquí, han sabido ser siempre buenos anfitriones ya que me dejan entrar a sus hogares, disfrazado de mis personajes, siendo también para mi, algunas veces difícil poder escribir, sin una mascara, un seudónimo. Buscando, encontré dos: Akina y Dreyko. Estos son solo seudónimos que utilizo, que cuando han de juntarse conmigo, he ahí, cuando las palabras son eslabones perdidos que al encender el fuego abrasador de mis pensamientos, sueldo cada palabra para poder entregarles lo mejor que hasta ahora puedo darles. Pero no encontrando aun, la mejor de mis formas, pregunto entonces, si han leído hasta aquí, para convencerse, que sigo siendo, Armando, a veces Dreyko, y también Akina…






septiembre 21, 2011

úrsula |relato|

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Úrsula



Cuenta los días uno por uno, y no es que sea precavida, la ilusión la mantiene viva.
Las mariposas y mariquitas la esperan en el jardín de sus recuerdos, su sitio secreto es invadido por sustancias que hacen más peligroso el moverse, el aroma de las Flores que Mamá planto y esperan la primavera, ahora solo vienen a ella en sueños, ya que son lugares donde se sintió libre. Ahora esa palabra parece tan distante.

Cuenta Ella los días, tiene qué, espera pronto contarle a sus amigas sus aventuras y demás chiquilladas, aunque nunca haya salido de estas cuatro paredes, quisiera ella contarles, de todo un poco, de las personas que ha conocido, de los lugares que ha visitado con el poder de los somníferos. Ahora sabe cómo hacerlo.

agosto 05, 2011

página vacía [relato]

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Cansado. Doy lata a las horas sin caminar minuteros de luto, me destino a encontrarme de nuevo con lo oscuro, con los puntos que separan mis pensares, dejan de latir las  paredes sin tapiz, miento si no dijera que todo es mas grande desde aquí, hoy destino mi tiempo en hablar de los sueños, mis acciones son resultado de un plan que encontraron espacio en mi cabeza, de no quedarme dormido porque ha venido esa desavenencia que crea esta sensación de dolor, por ello, me destino a escribir en esta pagina vacía para no caminar al encuentro con mis peores pesadillas, mientras este deseo por verme equivocado se pierde entre los vapores de mi aliento, siempre habitaran en mi estas ganas  locas de gritar, ahora solo se oyen susurros de aquel reloj de pared que hace de testigo, hoy tengo deseos locos solo de caminar, caminar en la oscuridad de mi mente, vagar en ella, hoy solo me alumbra la vela de mi conciencia, la que tengo demasiada oscura y vacía, mi creciente miedo de quedarme a seguir viviendo en este espacio siempre lleno de nada, ahora se agota con las verdades que afloran, pienso demasiado en lo que me rodea, de eso me he dado cuenta,  terminando con la idea de que algún día volverán estos meses que me fueron quitados. -No volverán-  dijo aquel día el Señor que viste  una bata blanca y un catéter que rodea su cuello, un viejo enfermo se le escucha en el pasillo llamando a su Dr., los minutos ahora marchan en procesión, hay quienes cargan un féretro, están velando a las horas. Hay que contar ovejas o  leer un libro, para nunca llamar al sueño, hay muchas cosas por hacer, una de ellas ‘estar despierto’.

julio 15, 2011

a gissell |relato|

Pintura(foto) por Niccoleta Tomas Caravia
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Él no sabía su desgracia, hasta que escucho hablar de los síntomas por boca de un amigo, pero es cuando escribe una Nota con la misión de calmar sus ganas de volver a sentir el roce de su abdomen contra su ombligo,  se entera que aquel mal también había llegado a tocarle los pantalones, escribe para sí mismo, escuchando a su corazón, terco el último; no entendiendo que, sí, fue tocado, violado, exprimido, mutilado. Es cuando de sus golpes contra las teclas deseos, nace la historia que he de venir a relatar. Pero me llena de envidia saber que la persona de quien habló él en esta Nota, en aquel tiempo, es por esta parte, su esposa ahora. El mulato tuvo suerte.

En su nota escribe:
No he vuelto a verla porque me lo prohibí a mí mismo, hay una causa atrayente que no quiere ser dominada, creo que aquel deseo se disolverá con golpear las teclas esta noche, no siendo del todo algo claro, cual goteo se presta disolverse gota a gota, sangre que se acumulo en mi cabeza, ando loco, logra un propósito este insomnio: encontrar la respuesta a esta loca idea de dejar saludos para Ella, con ellas,  también Compañeras de la Noche. Saludos espontáneos y esperanzadores a que lleguen a destino, porque hay todavía un deseo minúsculo en mi - el de no ser olvidado por ella - que  pensándolo detenidamente, deja un mensaje erróneo  cuando la razón domina al corazón, de que piense que quiero volver a verla cuando escuche de boca de sus amigas, que estoy buscándola cual loco endemoniado, un lobo en busca de su presa, - ella en celo, yo en busca de un cuerpo donde desfogar -, un deseo que no quiere perderse y alcanza su punto más alto llegada las Noches de Soledad. No, no he vuelto a saber de ella, pero espero este Bien, no he encontrado de nuevo  fuerzas (pero tengo los motivos, mas se aceleran a ser deseos) para acercarme a esa esquina donde Trabaja, donde la he visto incontables veces antes de aceptar yo mismo que no es lo que me atrajo de ella, verla semidesnuda al viento, no, ella buscando esconderse de los caballos metálicos con bombillos de azul y rojo en el techo, haciendo sonar la sirena cuando la veían haciendo poses cuando se sentía pieza de recambio por los ojos de hombres de uniforme verdusco que le devolvían el gesto haciendo sonar la sirena. Fue lo prohibido, lo recuerdo como si ahora estuviera de nuevo dando pelea en el brote de la intocable, para curvear su anatomía al sol, fue el deseo de sentirla, de caer sobre ella cual viuda negra después de ser fertilizada se come a su compañero, fueron aquellos ojos, su boca que me daba aires a querer versarla sin querer pagar por sus servicios, su fuerte presencia, los demonios se dejaban engatusar cuando llegaba yo, a metros de ella, pero cuando entendí que era locura lo que tenía, todo se apagaba cual bombillo quemado, es cuando entendí que eso que sentía estaba asustando a las demás, ya que llegaba callado a solo mirarla de lejos, que si encuentro tiempo, iré a verla solo para saludarla, cosa que creo que para ese entonces muchos cuerpos la habrán tocado, y para ese entonces es más seguro que no recordara nuestra noche húmeda, el coito perfecto, los orgasmos que llenaban la atmosfera de gritos desenfrenados rasgando el aire colapsado por nuestros alientos, iré - ¿porque no hacerlo? -, si Yo sé, que me recibirá con los brazos abiertos. Muy probable que si, mas ahora que sé, es un conducto que utilizo para verme como soy: un espécimen que busca el placer en  el cuerpo que no es el de mi Esposa.  Un juguete  en el que puedes encontrar placer al rose enérgico, espontaneo y carnal que te da una mujer de la noche. Así es Gissell. Un servicio pagado, pero servicio al fin y al cabo. Un deseo que se domestica a salir del cauce de este rio que fue manso por unos largos años, los que llevo casado hasta este maldito día en que decidió este musculo tramposo enamorarse, y que puede convertirse con el tiempo, en mi perdición a largo plazo. Sobre todo si el cheque del mes se encuentra en mi bolsillo derecho, cuento con que no hay mejor recompensa para su tiempo, el de darle siempre las gracias como mejor cree ella, pagándole no con Dólares, solo con Euros. Lo sé, se que está mal bla bla bla, digas lo que digas, estamos hablando de Gissell, codiciosa y rabiosa, sin razones aparentes para seguir viviendo, solo su trabajo le da un sitio privilegiado en la sociedad, ya que según sus palabras conoce gente muy poderosa que la sacarían de problemas, o si por alguna mala trama del destino estuviera detrás de los barrotes, si  amerita que sea ajusticiada por dar Amor del Bueno en su oficio clandestino, un amor alquilado, hasta escuchar que el mismo Alcalde tiene privilegios sobre ella, entiendo al fin que estoy durmiendo con una de las mejores, ella siempre ahí, en la segunda cuadra de la Av. Dolor, siempre alegre, mostrando sus mejores atributos, su mejor fórmula para atraer a los faltos de afecto, a los incrédulos, a los eternos ‘mansos caribúes’ que se prestan a ser presas de esta Anaconda en la Cama, expuesta a cualquier tempestad, expuesta a cualquier peligro, hombres dispuestos a pagar el mejor precio para tenerla entre sus brazos - carne para llevar - suelen perderse entre sus encantos, encuentran atrayente el hecho de que es eso, un acto prohibido, sobre todo cuando te das cuenta que es un cuerpo que no puedes poseer con solo los billetes que tienes en la billetera, una Mujer de la Noche, cuando te das cuenta es tarde, más cuando es ella quien aprendió que la seducción comienza desde la primera vez que un hombre posa los ojos en sus curvas remotas, en sus senos nacientes y huérfanos de verdaderas caricias, las que da el hombre que muere por estar con la mujer, no con el objeto alquilado, las manos que serian mutiladas si ella lo ordenase en caso no cumplan con dar verdadero placer  – quiero imaginar que ella termina virgen todas las noches, desde que su vientre fue la pista de baile de mis caricias,  desde Marzo que fue el ultimo de nuestros encuentros, quiero pensar eso, mentirme a mí mismo, pero sé que me estoy engañando, pero es un engaño al final, el que me ayuda con estas locas ganas de salir raudo a golpear a todo aquel que osa posar sus ojos en ella, quiero pensarlo, quiero, lloro -, hay siempre quienes pierden la cabeza solo imaginando tener tal privilegio de encontrarse entre las sabanas de aquella quien es dueña de la Av. Dolor, donde hay siempre un acto amatorio tan igual o enérgico y, húmedo desde el comienzo de los tiempos. Las Calles son Oscuras solo encontrando algunos faros ovoides prendidos, dándoles luz para sus regateos, para el remate, para poder hacer de este negocio uno de los más antiguos, como dice: quien se encuentra en la Av. Dolor, es eso lo que queda después, - dolor en el corazón - a todos aquellos que lograron entrar en su cama en el Hostal Chavín, pero tomaron mucho de ese licor llamado libido y embriagados, no supieron evadir los encontrones con el corazón, y sin saber días después llegar a Enamorarse de Gissell. Esta es mi historia. Fui un tonto, lo dijo alguien un día que -el amor es ciego-. Termine sin mi cheque, sin mi esposa y sin mis hijos, pero aquí estoy sintiendo que despierta de nuevo con compas de dos en dos, se extiende, coge calor y cuerpo, las venillas se inflan de sangre, se aloca entre mis piernas, cuando me acuerdo de ella al escribir este relato de lo que ocurrió esa noche. Ando enfermo.


Cuando quiere amorosa, cuando contagiada por la atmosfera, llega a ser gata de techo, si muestras más que entusiasmo, si muestras más que pasión. Las ventanas dan a la avenida de su alma, en esa verma hay muchas caras que no se enteran todavía de lo nuestro, cuando vuelva, le diré que la Amo. Busco entonces el camino, los faroles que me dan el encuentro crean sombras detrás de mí, me desconozco ahora, no sé si es verdad, o es que estoy soñando. Al verla en el encuentro de esas dos calles, con un gesto la invito a pasar al olvido de las horas. Acordamos el precio, se yo que no aceptara otra vez que page menos que la ultima vez, es cuando le digo que quiero lo que otros no le da. Quiero que sea ella, grave, suelta, menos pionera más aventurera. Puerto de hombres, muerte en la oscuridad.


Era sudor, lo sentí al bajar al encuentro con su ombligo, de la unión de gotas de sudor, una laguna se ve ahora, sus cabellos han cambiado por ser Sábado, a un color mas desgarrador, la peluca de turno es de un rojo fuerte, ahora esta cae al piso sin sentirme sorprendido porque la tire cual tigresa golpea a su presa con un zarpazo, me tumba a la cama, es cuando veo sus cabellos negros oscuridad, ella coge las riendas y me envuelve cual anaconda, pero no me estrangula, solo me aprieta los pezones y me deja vivir el momento, mis ojos se desviaban a encontrar sus puntos de entre la arena de su piel ayudado por la luz tenue que saludaba por la ventana, las palabras pasaban a ser gemidos, los colores no los encontraba, se había apagado la luz, es cuando ella curiosa me decía en un desfogue de pasión – no seas tímido mulato, hoy soy tuya - 




Recuerdo aquel primer y último encuentro, cuando llamado a ser la perdición de mis futuros días, convertí a esa mujer en una Diosa del acto amatorio, sabiendo que su experiencia ha sido pulida por el transcurrir de los años. Recuerdo a detalle todo aquello que realizo, mucha sensualidad hay en esa mujer, para acabar entre los brazos de su cliente de turno. Porque es ella quien escoge, no tu. Antes que termine las horas donde hay más clientela, fue aquella noche en que se puede decir que fui Yo, quien salió ganador de su presencia hasta llegada la mañana. Un gozo que muero por repetir, pero a la vez, queda el miedo a que se convierta en una adicción a su cuerpo. Me encuentro entre la intocable y sus pechos erectos y firmes, cubiertos suavemente por las sabanas que se ven transparentes por la luz que entra por la ventana y ayudado por la pasión y las gotas de sudor, cojo fuerzas, con picardía plantar mi firma en el comienzo de su pubis – esta cuca es mía- (con flechita incluida con dirección al deseo) con la pregunta en la cabeza, de privarme o no, de este espectáculo dejo que la tinta se seque al calor de de su cuerpo, Gissell yace con los ojos cerrados después de nuestro encuentro amatorio,  irremediablemente cansada, cual virgen dichosa de poder, sabe que no será interrumpida hasta llegada la tarde,  al vestirme lentamente, cojo una de las batas, y me destino al baño, hay en el baño indicios de la noche anterior: la tina sigue con espuma y el jabón yace en el suelo con indicios que ha sido usado por alguien, como si recordara esta que hace pocas horas un cuerpo desnudo estuvo  allí, tomando un baño caliente, después interrumpido por el acompañante de la noche que la hizo suya también en aquella tina color blanco marfil, y puedo quedarme con esa imagen en el vitral de mis recuerdos, mi rostro junto al de ella, hablándole al oído, susurrándole – estas caliente -, ya que sigue cual estudiante en primavera muestra una sonrisa picara y es una aventura tras otra, toca su mañanero, recién es ahora que me animo a escribir del último de nuestros encuentros, los vapores todavía han de salir de aquella tina, el espejo está cubierto por nuestro aliento, opacando la imagen volviéndola macabra, no encuentro mi otro calzado, he de acordarme que lo perdí en el pasadizo, esperanzado todavía encontrarlo ahí, me dispongo a salir solo con uno el que tengo en el pie derecho, y como intruso solo un susurro de mi existencia se deja escuchar en el pasillo, pero no está, alguien lo había dejado en la recepción, gracias Dios. Son 100 dólares  – me lo dice  en voz baja -, el hombre con sonrisa en los labios, que está detrás del mostrador con un timbre que se escucha siempre para llamar al botones para ordenar seguirme a tomar un taxi, pago al contado, no debe de haber ningún indicio de que estuve en aquel hostal, edificio de encuentros espontáneos de hombres y mujeres que solo se ven una sola vez al mes, a la semana, o solo por una y ultima vez, es sabido que Gissell, no querrá levantarse hasta llegada la tarde, pago las horas adelantadas, después de su ducha, llegada la tarde, siempre escoge el mismo restaurant para degustar de un almuerzo que sabe a desayuno almuerzo y cena, hasta que la noche sorprenda de nuevo con la luna encendida, porque no quiere pasar por el tedioso e incomodo momento, de tener que hablar con aquel hombre de turno, quien se encuentre a su lado cuando después de haberlo hecho por horas cual gata descarriada – ¿pero quién está con el cronometro en mano?- se vea en lo incomodo de los tantas charlas sin sentido y sin importancia después de hacer el amor, ¿por qué complicarse? – dijo ella un día -desde aquel entonces no cargo reloj, presuroso a contar los minutos, decidí deshacerme de el.

Las arenas se mueven, dan las tres de la tarde y no encuentro como olvidarme de lo que paso la noche anterior, escribo esto para entender porque ahora, estoy en la misma Avenida pero ahora con el bolsillo lleno, no de Euros, si no, con un estuche en el cual se encuentra un 18 quilates, encuentra ella la cartera, pero como es suelta de huesos, no comparte la misma idea, pero después de mucho insistir me digo a mi mismo – si, tuve suerte esa noche, este día, y los años siguientes-

A Gissell


[relato con el que participe en en evento SEMANA DE RELATOS EROTICOS - PAROXISMO LITERARIO]

Agradecimientos a:

-Paroxismo Literario [http://www.facebook.com/notes/paroxismo-literario/a-gissell-por-armando-quiroz-cajan-per%C3%BA/139871666093639 ]

-Lucho Caro
-A mi Amiga Gisela A.
-AzZu Azcarate
-Jairo Jesús Quiroz Caján
-Magaly Lena Altuna
-Deorwine Windes
-Alexa Ayala
-Martin Lopez

julio 05, 2011

la diosa de cristal |relato|

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Su andar que enmudece, provocando suspiros en corazones solitarios, jóvenes e ingenuos, provistos de Amor sin recibir Amor. Desfigurando a las ninfas de mar en el vitral de mis  recuerdos; que por aquellos días andaban con titulo en lo tibio de mi memoria. Aquellos caballeros que también seducidos por su andar de potra indomable, sumergía a todos en un sueño profundo, hipnotizaban aquellas curvilíneas caderas, no podías despertar, si no era por la corneta de cambio de turno. Anhelando sus formas hasta el sonido de la siguiente corneta, anunciando el cambio de puesto, para poder envolverte con su aroma cuando te tocaba el puesto privilegiado de ese andar siendo la Zona Vip, la puerta principal. Ese privilegio lo tenía Yo hasta este día, cuando por decreto supremo, dado en una reunión de grupo, se dicto que – no vale ser egoísta-  caderas anchas hasta el horizonte, solían moverse en un vaivén, un huracán de movimiento, descoronando a aquellas cucas que hacían de vigilantes, poster ‘s de mujeres poca prenda, que los compañeros, aduciendo estar frente a la dueña de sus corazones, les daban como tributo sus corazones solitarios y, afiebrados por esas curvas siliconíadas, las pegaban en las paredes del cubil, el puesto de comando, de donde a pocos metros del Paradero  Quinpac, augurábamos la entrada de nuestra Diosa de Cristal y deseábamos a gritos de silencio, la llegada de aquella dueña de corazones solitarios, la perdición en vida, cuando la veíamos bajar los peldaños como quinceañera virginal, dominaba el acto como toda Hembra, dueña de su Cuerpo. La dueña de las mañanas y los atardeceres, si tenias suerte, te daba tu vuelto, con un paseo hasta el comedor pasado el medio día, puntal como siempre, ciega a los viciosos y mal olientes Chocolates, que andaban ayudados por el Cristal reforzado  de cuatro planchas, con marco de aluminio y una fina y delgada membrana negra que hacía de este el puesto de comando querido por todos, las lunas polarizadas eran un arma y a la vez un vicio, la cual no dejaba ver hacia dentro, pero si hacia fuera. Ayudaba a los oriundos sin pudor, el contemplar a sus anchas, sin miedo a ser descubiertos por aquella Diosa que en sus paseos, era asediada por todos, pero ni un solo valiente pudo comer valor de donde sea, para poder dar el primer paso, aquí la historia. Es al medio día, donde esta Musa, era mía, por 49 segundos contantes y sonantes. El trabajo de todos era solo uno en el día, el de llegar puntuales, para contemplar hechizados la entrada triunfal de nuestra Diosa para poder dar el saludo diario. No podía ser de otra manera. No podías faltar, era como un ritual, el de todos los días, si no acudías, te iba mal en el servicio, eras bendecido con su belleza, acreditando que de lo hermoso de este planeta te dejaba un edén en su sonrisa. Enmudecidos de Lunes  a Viernes, los Sábados al medio día, y los domingos si había trabajos de campo. Teníamos su agenda en un papel, preparada y pegada en la covacha para cuando si por algún incomodo percance, estuvieras ocupado en aquel momento. Estuvieras siempre actualizado. La tenias siempre en la agenda del celular, los horarios y ponías la alarma para tener en esa entrada que hacia ella, estar en un lugar privilegiado y comenzar el Día con su ojos, su boca, sus labios, sus mejillas, su melena que tuvo cambios en estos tiempos, ahora con caída hasta la cintura, un ángel que no tenía nada que ver con nuestras existencias, una bendición. Gracias Dios, por este regalo. No debías hacerla esperar, era un peligro. Podías morir de Amor. Podías si, pero no querías, ya que siempre había musas en nuestros días que nos quitaban el aliento, pero solo si todos coincidíamos en el voto, dictábamos que era solo una sola, la que tenia nuestra atención hasta terminada la tarde. Era si no, la manera mas elegante de morir. Morir de amor. Morir mirándola a ella. Diosa de Cristal.
El descubrir de sus curvas, fue en una mañana de Marzo, cuando Yo ya había comenzado la Novela de turno, había de escoger para poder pasar los minutos ocupado, y que mejor que la compañía de un buen libro, envuelto entre el Amor de Florentino Ariza y la bella e inalcanzable Fermina Daza en ‘el Amor en los tiempos del Cólera’ del ganador del Novel  Gabriel García M., seducido por el calor del escritor y por aquella prosa que me engatusaba por terminar pronto, pero yo siempre me tomaba mi tiempo, no quería insulta al autor, no cediéndole el tiempo necesario para estudiarlo y hacerme hermano de su alma, y hacer el final de aquella Historia de amor sin barreras, un Amor que traspasa el tiempo, hacerlo perpetuo en las muchas salas de mi memoria, lo de Florentino Ariza parecía al principio una obsesión pero poco a poco cambio mi pensar, abandone la lectura, y no seguí las líneas del libro, ya que algo llamo mi atención, caigo en un trance y veo en el Puente Oquendo que se encuentra en los límites de Callao y ventanilla, una silueta, la de ella. Descuido los tantos ingresos, trabajadores y demás bueyes que necesitaban ingresar para hacer sus labores, hago un Alto que es una señal para todos mis Súbditos, compañero y demás - que esta por pasar la Próxima Musa de nuestros Días- dejo dicho en la radio, ellos entienden el buen Gusto de su Jefe de Grupo, y mandan sus comentarios por el mismo canal, dejaba todo en el aire, de mis inadecuadas malas mañas, para con los encuentros sin permiso de aquellas féminas que quieren colarse en el paradero de mis recuerdos,  NO LOGRO RECORDAR A ALGUIEN MAS BELLA QUE ELLA.
Sí, verla de cerca,  pasar por el Cristal, sin inmutarse de mi presencia, es ahí, donde digo a los compañeros por la Radio, a voz viva – señores, la mujer que acaba de pasar, es dueña de mis ojos, solo que ella todavía no lo sabe, estáis advertidos- descubro la hora, apegándome al itinerario lo escribo en la agenda del día siguiente, descuelgo mis mejores prendas del gancho, suelto una sonrisa, veo de nuevo al espejo, un hombre tocado por el Amor, pero envuelto en muchos porqués. -¿Por qué ahora después de mucho tiempo, es que aparece la dueña de este corazón dolido?-, porque ahora, que hace no más de un Año, solo pensaba sus días en el Trabajo, y es que ahora quiere el cambiar su rutina y, solo piensa en hablar con ella, para hacerle saber de este Amor que nació con solo mirar sus curvas sublimes, y su andar acandilado. Porque si escuchase su voz, sabría que sería como escuchar música, y no tendría como hacer que esos sonidos nunca tengan fin. Porque me pierdo sin su respirar en mis labios. Sus ojos de poemas celestiales dejado por ángeles, oh Diosa de Cristal, porque serás así, tan bella tan hermosa y a la vez tan distante.
Es la mano derecha la que se encarga de recordarme, era la que sostenía el libro, la que me lleva a saber, el de porqué este sentimiento con solo una imagen que ahora yace en el Cristal petrificada, -y que quieres que retorne, para poder contemplarla hasta el fin de tus días- porque es ahora que descubro, que después de haber leído, de aquellos amores de Florentino Ariza, me sumerjo en la aventura de creer, que por puro capricho de la vida, mi corazón de nuevo, este sin Luto. Es cuando Culpo a Gabriel García Márquez, el es sin duda el culpable de estos sentimientos que tenían condena perpetua para que caminen zombis en los más oscuro de mi ser. Y con un júbilo desconocido. Concuerdo con los versos que ahora se juntan en mi cabeza, y es cuando ocupo el asiento donde se encuentra el Ordenador del puesto de comando, y lo pido mío, para poder traspasar este mar de síntomas y complicaciones del corazón, para después sacar conclusiones: de que si es Amor, sea o no correspondido, sea compartida mi alegría por siempre, pero si es solo un capricho de este musculo enamoradizo, me ría después de mis palabras. Una u otra, con tal que no sea la primera. Descubro entonces que no es de mí este sentimiento, es de  García, este escritor tuvo que ver cambiando en poco mis pensamientos, cambiar mis emociones, se encargo de tumbar mis paredes pintadas con grafitis de corazones rotos, aquellas que dije un día estaban con cimientos eternos y profundos, que ahora se esconde con sus letras enredadas, es este musculo hermoso fuerte y a la vez indomable y hoy vulnerable,  el que me hace una mala pasada. Maldito el día en que acepte este Turno. Maldita la hora en que ella apareció, maldita la vida por dejarme vivir hasta el día de hoy. Maldigo el día en que vi la portada amarillenta con el autor sonriéndome, seduciendo a que lo comprara - no te arrepentirás- decía la sonrisa. Cojudo.
Seducido por las curvas y líneas, encuentro una nube de comentarios que  flotan en la caseta de comando, son producidos por los compañeros que no han perdido ningún golpeteo de las teclas, es cuando uno de ellos dice – ¿compañero, pero porque la describes así?-, -¿así como?- pregunto Yo,  -como si fuera uno de esos cuadros, de los que te prohíben tocar y no puedes llevarte a casa, después de haber pagado por este?-.  Me sumerjo en la primera impresión, -ya que ella, detrás de aquel Cristal, el que me impide el verla al cien por ciento, y solo me muestra un ochenta y cinco por ciento de su pureza, es una Reyna, es una Diosa, y por ser Diosa, nosotros lo mortales no podemos el de permitirnos esos descuidos, el de enamorarnos de ellas-. No puedo permitirme el de encontrarme con ese sentimiento, porque no lo podría soportar de nuevo. Un silencio se escucha en la covacha, después interrumpido por Dante:
-          Compañero me sorprendes, cada vez que escribes, produces muchas impresiones y generas sentimiento y emociones, es ahora donde te conozco mas-
Conocerme – digo yo- no creo, pero puedes el seguirme, queda poco tiempo, antes del diez -cuarenta. Oka- dice este- los demás, solo lo afirman con una sonrisa.
Desubicado por los minutos perdidos, decido entonces que es hora de poner en marcha un plan ventajoso, la musa de esta mañana debe de tener un nombre, es entonces que el Chocolate de aquella campiña hermana, debe de tener un registro de ingreso, es así, que el encargo esta en las manos de Doña Filito, es ella quien nos puede advertir, -si ya es pretendida por algún suntuoso y escuálido Ingeniero de poca monta, resultar aventajado,  nos la arrebate casándose con ella-. Y nos prive de ella, como cuando  fue el turno de esa morena de curvas endemoniadas que ahora es Secretaria Primera del Coordinador en jefe. Nos rompió el corazón, nos prometió amor, utilizados como trapeador,  la llevo lejos lejos lejos, sin despedirse siquiera. Dejándonos abandonados a la suerte, no después de unos meses, al ingresar el Coordinador en su Gold recién compradito de doble puerta, se le ve a esta Morena Infernal de copiloto, dictando también las normas ahora a seguir – perra- - odiosa- -puta insoportable- maldita la hora en que te dimos el ingreso en aquel marzo de 2008, ahora quieres hasta votarnos y ordenarnos como debemos llevar las cosas en la Planta, - que tal concha -, descorazonados, decidimos ya no darle nuestro corazón a cualquiera, aquel Puente Peatonal en el límite de mi Callao Fino con Ventanilla, nos suele engañaba, nos hacia siempre la jugarreta de darnos esperanza, y nos dejaba ver: a quinceañeras primorosas, pero con enamorados de la mano; a señoronas con un andar con aires de solteronas, pero como siempre calentonas por cualquiera. Es así que no quisimos hacernos mares, nos fuimos por la jabalina, a agarrar a la res por el cuello. Donde Firmo Doctor, que estoy perdiendo el corazón, donde. Donde pongo la huella, a esa yegua, donde le planto el fierro calienta, para que en su piel sea vea siempre una D de Dreyko.
Se escucho la corneta para el diez-cuarenta. Después del almuerzo, incontables minutos de saborear las hilachas de res y las yucas fritas de Doña Filito, los Chocolates cada uno se iban en fila, a cambiar de puesto, - Doña Filito me dio en aquel encuentro la información requerida horas antes por mí, una sonrisa diabólica mostré en aquel momento, sonrojado hasta las orejas- cada chocolate cambiaba puesto con los que estaban en los puestos alejados a la puerta principal, y se disputaban con honor, ser el primero que de el primer zarpazo a la Diosa indomable, a la Diosa de Cristal, mi Diosa, pero todos, decían lo mismo al terminar y desconsolados – código Dreyko, ya le está escribiendo una de sus cartitas- y se despedían, diciendo: - perdimos por goleada-. Las manos se enlazaban y se saludaban, como se saludan los soldados que pierden batallas sin haber ido a la guerra, pero aun, sin tener siquiera noción de que estaban frente a un don fresco de dos manos, que hacía de las palabras su vida. Tenían una esperanza efímera. Es cuando los dos hicieron lo que tenían que hacer. Los dos compañeros, hablaron con los otros dos por interno para hacer lo posible para aguarle la fiesta al Jefe de grupo, en este caso- a código Dreyko- se escucha por la radio a DANTE – jefe, escuchamos que don Fiestas esta buscándolo, lo quiere ver en el Almacén, hay un problema por resolver- , contrario a sus principios, de que siempre termina con un escrito, cuando comienza la dulce inspiración, se escucha la respuesta de Dreyko - ¿ahora qué quiere ese Pelao’?- descuida el puesto de comando, poniendo en este, a su pupilo mas hidalgo, el más chancado y con mejor experiencia  y de mi mayor confianza, el único que no conspiraría en contra mía, noble siempre, el buen Prospero, este era sin duda el más noble hombre que llego de la selvas vírgenes, con aire de no saber nada, pero saber  de todo un poco , y con una voz de que sin que te dieras cuenta, te daba prisa a reírte, porque tenía siempre algo que contar, siempre una historia que dejar en tu memoria. Sabia Dreyko, que no tenia porque temer, siempre fiel Prospero, y siempre atento- listo Jefe, Yo me quedo, vaya no ma’- excelente discípulo. Hasta que su lealtad, tuvo la mejor de las pruebas, DANTE, estaba esperando en la cavidad de las cuatro esquinas, junto a las dos oficinas de recursos Humanos, es cuando ve que Dreyko, que se dirigía a ver al Jefe, que se perfila a salir raudo en respuesta del llamado de Don Fiestas. -Maldito, esta vez no será tuya- decía entre dientes- escoge como engañar a Prospero, diciéndole que la Señorita Fermina ya tiene los papeles para que los firme, y así, tener asegurada a su jerma que está ahora en cinta de su segundo chamaco, iba a ser hombre, el primero de la familia, sin más que decir, Prospero deja el puesto a DANTE. Con una sonrisa que pocas veces se ve en un cristiano, se luce en sacar la clave con algunos golpes en el teclado, y sabe exactamente, en que carpeta Dreyko, llega a guardar las Cartitas que siempre hace, cuando este último se siente perdido en el olvido, olvidándose del Servicio, y resignarse a Escribir, relatos y novelas que siempre generan una admiración y recelo en él, porque no hay en esta vida designio, que lo apunte a hacer tal cosa, por el simple hecho de ser una Hijo de la gran Puta. DANTE descuida por un momento la guardia a que no venga Prospero y lo sorprenda, y manda la Carta al correo que le dio Doña Filito después de haberla sobornado con acusarla por servir el jugo de manzana con más de dos  baldes de agua, es así que con el correo de la Diosa de Cristal en un papel escrita con letra apresurada, descubre la carpeta que tiene por nombre, el de ‘la Musa de la mañana’, y encuentra la cartita, con el titulo ahora firmado por el, -por DANTE para LA DIOSA DE CRITAL- es así que cumple lo planeado horas antes con los compañeros de turno, TIMOTEO Y DOMINGO. Es así que se produce el golpe más bajo, el de ser un pendejo entre los pendejos, el de ser el vivo, entre los muertos. El de dejarse cegar por la envidia, y deduce que pronto recibirá la contesta al correo con tremenda muestra de eslabones solados por las manos de Dreyko, sintiendo en los labios los labios de ella, como signo de victoria, y pensando, no tendrá más que pedir permiso para salir uno de los días futuros, con aquella Musa que en la Mañana tuvo el descaro de pasar por enfrente de nuestro cubil, y dejarnos el corazón como papel doblado.
Es así que DANTE cuenta su proeza a su colegas – Prospero y Domingo- con aires de triunfador, como si el juego que ha organizado, sería él, el triunfador supremo, imagina ya que estaría en unos meses casado con ella, porque al leer unas líneas de la Cartita, sabia este, que no había mujer que resista a tal dominio de prosa, no había mujer, que resista, a tal declaración de Amor. No había, hasta que se tropezó con Gloria Cienfuegos.

Seducido por las líneas que seducen a los ojos con su movimiento, en un vaivén que  pocas veces puede verse con tal descaro, el ambiente se torna algo más que caliente, es ahogo lo que siente, falta aire, no puede dejar de ver aquel Cristal y contemplar, que sí, que no es un sueño, que aquella muestra de costado del Hombre, tiene como hacer de alarde, que si pasear por tu delante, tiene que merecer uno de tus mejores piropos, es así, que cada día de aquel Marzo, cada día uno de los cuatro agarraba el puesto de la Puerta principal, y dejaba al Aire que sea cómplice, y destinaba que sea este ultimo el carril para que llegue tu piropo a aquellos oídos que han de prendérseles unos largos pendientes de gitana. Hasta que llego mi turno. Nunca supieron que le dije, me lo comí solo, me los trague enteros, nunca insinué nada, mas con la mirada, nunca deje que supieran por nadie las palabras que salieron de mis labios, para esto no apreté el botón de PTT como hicieron todos, y como todos esos otros, no obtuvieron respuesta, siendo la burla del grupo hasta el día siguiente, y encontraban que tenían que cambiar de Lorna, porque al día siguiente otra decepcionante evasiva de aquella diosa del Cristal, daba las de ganar siempre. Hasta aquel Jueves en la mañana, un día antes de mi descanso, ya que si no pasaba nada ese día, podía siquiera el burlar las burlas de los amigos refugiándome en mi casa, descuidado por no causar mala impresión, lleve una de las mejores fragancias que encuentras en las grandes tiendas dedicadas a la venta de los aromas de los dioses, encontré una, de aromas florales y sumado al de asunciones de madera, encontraban una fusión perfecta para poder sacarle una sonrisa a cualquier hembra, ya que es por eso a lo que estaba  dicho aquella fusión de insumos, el de llegar a la hembra no a la mujer, a la mujer se le llega con palabras, pero primero capturar a la hembra indomable, eso sin ellas. A ella le bastaría con no voltear nunca a mirar a un chocolate parado con sus mejores prendas, su mejor calzado, enfundando su 38 milímetros como todo soldado resguardando su puesto como si fuera su vida, a ella le bastaría con no mirar, y seria la flecha del desprecio, y es así como morías ahí mismo, sin nada más que decir, nada más que sentir la burla de los compañeros que hacían de ti, el chiste por la radio 415 en el canal 2, puesto en donde no tenias más que seguir ahí, para que el sol de té en la cara, y digas siquiera que has cumplido tus doce horas, cumpliendo con tu deber. Todo un hombre, pero con el corazón destrozado. Y cuando te pregunten – que le dijiste- respondas – nada, solo un hola- sabiendo nosotros, que el piropo fue uno de los mas magros, dicho antes por aquellos callejeros o vagos de la calle. Con la loción en mi bastión, descubrí que ese día, no tenía que jugar con las reglas que se impusieron, si no, con las mías propias de mi. Sabía entonces que no tenia porque temerle, si no, afrontar como los Machos, como los personajes en aquellas películas mexicanas, a lo MACHO, aquellos por los que las hembras babean, y se sienten en cinta, cuando son seguidas por el mirar de tan esplendido ejemplar. Disidí entonces que tenía que hacer las cosas simples, así, tendría el derecho de estar al día siguiente en el mismo puesto, para esperar otro encuentro con sus ojos, siendo su sentido del olfato, el que le dicte que es hora del cortejo antes del acto amatorio. El coito de nuestros labios. Despilfarre casi la mitad de la botellita, la que venía con unas letras en francés y en castellano – échese después de afeitar-, y por supuesto, -a como amerite la situación- la situación era de vida o muerte, era tu hombría la que estaba en juego. Y por supuesto, no hay hombre que pierda mas, que perder la Hombría, el Orgullo de tener colgado los frijoles entre los pantalones. Descuido por un momento el puesto de comando, mi fiel perro Prospero hace las veces de adjunto, le digo que voy a salir a hacer hora, me paro en frente del Cristal, veo como ella no se apresura de bajar los peldaños de ese puente que hace las veces de testigo de su belleza, hago como que no la veo, no siento, no escucho, pero si, -siento escucho y veo-, salgo rasante al filo de la verma, sin decir nada, y dejo aquel Aroma francés que fue comprado días antes, y es ella quien sonríe escondiendo su asombro, escoge agarrar su bolso el que lleva celosa porque se le eriza la piel pensando que es el frio, un invierno tempranero, pero no, no es más que un Hombre que con su olor de hombre consigue lo que las palabras no pueden dar – ella voltea a ver, sonríe, todos lo ven en la pantalla de 9 pulgadas en blanco y negro en el Cubil con Zoom y todo, Dante, Prospero, Domingo no lo pueden creer-, ya que toda mujer es celosa por lo que lleva dentro del bolso, y mira, para saber a quién pertenece este aroma, es cuando no sabe ella, que aquel Chocolate que ahora es dueño de la Obra – DIOSA DE CRISTAL- , escucha campanitas y escoge las mejore mariposas para que habiten en su estomago y revoloteen de alegría y jubilo.

Es así que se cumple todo como lo planeado. Menos por los compañeros, que no escucharon nada, no hubo nada que escuchar, pero creen ellos que han sido engañados, de repente es Prospero el culpable, viniendo de aquellas tierras, ceja de selva, en donde los menjunjes amatorios los venden a pocos centavos, hizo un pedido anticipado, para quedar bien con su jefe, después de que este ultimo descubra que sí, que hubo alguien rebuscando en su Ordenador aquel día cuando fue a acudir el llamado del Jefe, ya que dejo abierta la ventana, la cual enseñaba que se mando un correo a una cuenta desconocida, y sabiendo esto, ,descubrió que fue mandada su carta sin autorización, y lo peor, sin su firma, la firma del traidor fue sin duda, un puñal en la espalda. Ya que el Imbécil es tal, que por cobardía utiliza el correo de la compañía, dejándolo abierto por miedo a salir apurado, a dárselas de galán y gritar a sus cómplices su Azaña, grave error.
Antes de que sean las ocho, Gloria Cienfuegos atraviesa el puente -LLEVA FUEGO EN LAS CADERAS- de la Av. Gambeta, el que está junto a su paradero, viniendo del Norte, hace el ademan que compra algo en el puesto de periódicos, una revista, para los ratos de ocio en las horas de trabajo, el dueño del puesto también es participe, es también un amor no correspondido, un tío sin barba, lampiño, que hace sospechar a primera instancia – hombre sin pelo en la cara, cabro seguro- descuidando siempre el puesto para atenderla a ella primero, no sabiendo que esto es aprovechado por los vagos que a esa hora, gustan de los Anime’s de Naruto, y corren como Bolt a cien por hora, para no ser atrapados con los Anime’s robados por el descuido del viejo, es aquel Puente que nos permite ver aquellas piernas de ensueño, esa que es la de una de tantas veces, que se deja ver en toda su esplendorosa realidad. Piernas largas que no necesitan de las rutinas, aquellas que están sujetas a una dieta, siendo notado ese privilegio ah de venir, por la bendición de los genes.  A ella le bastaría con una caminata de veinte a treinta minutos, para mantenerlas como están ahora. Sus líneas atraen los ojos, que de reojo en el paradero andan colgados, y sigilosos como carnívoros son los primeros en golpearla con esa no respuesta merecida a tanta belleza, - los sinvergüenzas- aquellos que la desnudan sin permiso, siendo una de las cosas que deben de estar prohibidas, y no solamente prohibidas, deberían estar penadas por la ley en esta parte del mundo. Ya que a ninguna señorita decente, o en esta  Diosa del Cristal, desea sentirse comida con la mirada. Eso y más, des congenio con ese mal, que se hace una peste con el pasar de los años. Siendo las mujeres un manantial, el cual deben de saber siempre a qué hora baja el sol, para contemplar su verdadera belleza. Ese cambio de color en sus aguas. Ya que a ella hay que mirarla con respeto, nunca asuntarla con la imaginación.

Es cuando dejo unas monedas en la mano del viejo, y pido el periódico del día, veo su melena ahora de color caramelo hasta la cintura hacer una maniobra en el aire, que deja ver sus ojos pardos, su mirar fijo, su sonrisa – la invitación era que nos encontremos al terminar nuestras funciones, a las siete, no hay nada  peor que una persona no sea puntual- Firmaba como TU DIOSA DE CRISTAL, pero es ella quien puso la condición, que una de las pautas, era que sea ella quien se acerque al quiosco a comprar algo y pagar con un billete de veinte, y saliera el varón a ayudarla con el cambio, porque era algo habitual que el viejo no tuviera cambio, y no debían ser vistos por ojos envidiosos o celosos. Ya que en los comienzos del amor no bebe de haber testigos. No hay Terceros.

   A la Diosa de Cristal

junio 23, 2011

la calle dolor |relato|

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Los intentos por crecer se han marchitado en la esquina, cual verso ingenuo comunica siempre que Amar es simple, ser amado por Ella -es un mal sueño-

Desubicado y consolado por la brisa ajena del sentimiento que anduvo muerto hasta hoy, desconozco porque, a ella le cuesta y apuesta a que volveré, ingenua ella, desconoce que no es así como juegan mis sentimientos.

Catando iré por la Av. Persecución de tus Besos, cantando las canciones que me sé de memoria, lastimosamente no entiende ella, que no soy mas que un principiante en el arte de amar golondrinas, canciones que no buscan público, son solo canticos descontrolados, que salen de mi boca hasta llegar a su destino sin miedo, la suya. Quiero formar ventiscas.

Besos que haz de deberme, pero que no se han terminado a destino, consigue el insomnio seguir por ahí, intentando llevarme a un sueño profundo, es tan fácil volverse loco cuando es esquiva la noche y esquiva la musa de los despertares húmedos. Por qué me escondo entre tus flecos. No es justo, no es justo seguir despierto cuando todos sueñan.

Vertiente de lamentos por no haber echo aquello, o no haber echo lo otro, me sumerjo en lágrimas que no entienden de procesiones por dentro. Todos menos ella, entienden cuando hablo de ella. Ella no sabe y no entiende, que el amor es de Dos, no hay terceros.

Perdiendo tiempo conjugo versos, de aquellos que laten de a dos, porciones de sentires. Con algún valiente corazón has de encontrarte algún día, y algún día te sentirás como yo. Y cuando hayas de saber es ahí donde te diré – buena suerte morena mía-

No importa cuanto he de esperar, esperare. Cuando el atardecer encuentre término entre las montañas bronceadas de tus hombros, ahí es donde encontrare mi respuesta. De que siempre hay un nuevo día. Siempre.
Allá en la Av. Persecución de tus Besos, allá me encontraras tentando a la suerte. Ahí estaré. Cantando las canciones que me sé de memoria.

Hoy tengo cita en la calle dolor.



diciembre 31, 2010

la mañana del viernes (cáncer III) |Huacanqui|

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Uno

La mañana del viernes
Primer día de Otoño

Las copas de los Árboles parecían seducidas por el viento, abanicando sus ramas al son de un ir y venir, con armonía danzaban aquellos caballeros de madera, con la suave brisa, por un instante logro observar una hoja caer a mis pies, antes por breves segundos se mantuvo en el aire, podías el perderte entre las tantas que yacían en el suelo, mirando ese conjunto me imaginé en el Pasado, preguntándome -¿Qué fue lo que dejó este encuentro?-

En aquella banca las iniciales de nuestros nombres, encajaban en un corazón, que por el clima crudo de esta capital, ahora yace entre la vida y la muerte, para solo ser borrado por los días, ya que de eso, ya hace mucho, fue en un Otoño, cuando las voces se juntaron para decir ‘Te Amo’.

Bajo la sombra de uno de estos Caballeros engañado por el tiempo, sumergido en el olvido, hace las veces de testigo, buscando alivio en rozar su fuerte tronco, apoyando mi existencia demacrada en aquel Caballero de hojas oxidadas que por instantes el viento golpeaba dejando caer sus lagrimas marchitas, caen hacia el olvido, hacia un mundo perdido por la Naturaleza, solo deja que el tiempo siga su curso, solo este guerrero siente envidia, porque solo es el hombre, el ser en la tierra, capaz de cambiar su estrella. En el espacio de mi Memoria, la luz disminuía, el cielo es de un gris con pronunciaciones plomizas, que mas que nada produce tristeza. Es tristeza lo que siente en el corazón aquel hombre, que yace ahora en aquella banca, preguntándose que fue lo que paso, preguntándose a si mismo, si es así como debe de terminar todo.

El viento fue Frío, dejaba aquella sensación de Soledad y de buscar cobijo, es cuando resalta aquel pañuelo de colores gruesos, que cubría con gracia y sutileza aquellas líneas acarameladas, cada segundo que pasaba una brisa gustosa daba muestras de bondad  y golpeaba con gracia aquel pañuelo envidiado, dejando ver su piel tostada por el verano, piel suave, risueña, un collar dibujaba su delicadeza, líneas hermosas que eran un gozo enorme, dejando ver en el un corazón por la mitad. Me acuerdo que se lo regale para un cumpleaños, pero la verdad, de eso hace ya muchos años. Desde aquella vez que por cosas de la vida, perdió un regalo mío, nunca la he visto sin aquel accesorio, debe brindarle descanso solo a la hora de  dormir, dejándolo en su velador junto al retrato en el que aparece la Familia con su mejor sonrisa, para temprano en la mañana llamando siempre a la algarabía de ver un nuevo día, más no creo que nunca en su vida le haya quitado la vista a aquel corazón que marca la esencia de lo vivido.

Ya que ahora es un accesorio lo que llevo, y este esta de igual modo, partido por la mitad, yace vagando por las sendas de mi memoria.
Coordinando con ella, me quede esperándola en el Paradero, para todo pronostico, llegar antes que ella, ser el primero para variar, pero como siempre, el que llego tarde fui Yo. Tengo como justificar siempre mi retrazo, me salvo de la regañada, pero no, de las mil preguntas, aquellas que siempre llego a responder con suma confianza y mucha maña, de hecho tengo siempre como librarla. Esa carita en la Mañana era la mejor recompensa, para que en la noche, cambiar las horas de sueño, por escribir, si, escribir de nuestro encuentro. A veces lo sonámbulo, nunca me deja, puedo pasar más de 3 días, sin dormir, siempre ella me dice que a la larga afectará a mi salud. Pero como siempre, un beso en la mañana es lo único que necesito para cambiar de Ánimos. Olvidar lo duro que me duele el ser tratado como ser Humano, y de vivir de la Aventura.



Las luces ya se habían apagado de aquellos Faroles ovoides, de ellos ya no salía vida, en cambio el cielo seguía medio plomizo, con lenguas amarillentas, indicios que puede que el gringo acompañe el día, era la primera vez, que veía un Amanecer, de esa manera se sentía uno tan reducido, era como estar en la presencia de la obra de Dios, la noche se escondía y dejaba al día de visita, cuando pasaban los minutos la incomodidad de su silencio hacia este encuentro, perturbador, como si mis músculos se hubiesen congelado por el frío mañanero, al retirar mis labios de los suyos, solo tuve un momento para mencionar la pregunta que quería hacerle. – ¿A dónde es que te vas?- la luz de sus ojos fue devorada por su sorpresa, convirtiéndome en una estatua de cera, estaba esperanzado que me diga la verdad, -las palabras que fueron dichas por una Hermana inconforme, y un Padre protector estaban deambulando ahora en mi cabeza, golpeando, golpeando-, tu aliento y respirar se apartaron de mí lentamente, se volvió a ver ha aquellas latas con ruedas que pasaban a cada minuto. Sí, cada minuto contaba, pero en aquel momento, Yo, yo no lo sabía. O mejor dicho, sabía que te mandaban al extranjero, pero como no estar Molesto, como no ser corroído por la duda, y de tus labios inmóviles, encontré la respuesta que quería, habías aceptado el irte, y Hoy era nuestra despedida. Pero Yo, hasta ese preciso instante no lo sabía.

Cuelga de mi brazo el saco, mastica ella ahora una goma, le gustaba el hacerlo, pidiendo siempre que la disculpara, como cuando pides el Fumar, y quieres saber si a los presentes les disgusta el que lo hagas, me gustaba siempre cuando pedía  permiso lo hacia con una gracia colorida, - ¿me disculpas….?....- decía, sabia que quería hacer, pero nunca terminaba la frase. Las figuras, de aquellas personas que pasaban, hacían de nuestro encuentro menos intimo, pienso Yo, que por alguna razón nos citamos aquí, para no hacer una escena, pero cuando noto en ella, que estaba esperando a alguien mas, miraba distraída siempre al que apareciera alguien, no es cuando note que estaba algo nerviosa es cuando le quise preguntar, pero callé, ya que su nerviosismo se dejaba ver, sus labios hacían globos con la goma, recuerdo que hacia ello para compensar el nerviosismo, eso es lo que me lleva a pensar que era ella, quien quería, deseaba con todo el corazón, que salieran las cosas bien, por ello no tenia como el descifrar aquel plan, esperaba entonces que me preguntase algo, pero como siempre su silencio decía mas de lo que ella cree.

Versiones de almas, pasaban siempre por nuestro lado, me daba cuenta de ello, pero nunca pensé que, de  entre aquellas almas esperando a un lado de la acera estaba su Padre. Si no dije nada en aquel momento fue por no encontrar palabras, tres personas  en el mismo lugar, dos de ellas, nunca habían entablado conversación, fue en aquella ocasión en que me sentí involucrado y a la vez vulnerable, un comienzo esperado por ella, pero nunca pensé que aquel encuentro seria aquella Mañana de Viernes.

El ascenso a tus labios fue lo que esperaba, derramando lagrimas por el Adiós, fue algo inevitable, era el último día de la semana, después venia el Sábado. Si, lo sabia ya, me lo dijeron antes, que debías irte de Viaje, pero como antes, las palabras no salieron a flote, y me encontré en un huracán de porques, espere a que solo llegase la noche, y fue cuando verte alejándote, partió contigo lo poco que queda de mi, me sobornaste con un ‘Volveré’, eso es lo que dijeron tus Padres, pero estaba planeado, que en aquella Mañana de Viernes, estaba escrito que aquel Adiós seria Amargo y vendría con lagrimas de sangre.

Pero lo que marco aquel Viernes, no fue tu Adiós, o la forma como lo hiciste, o me lo hiciste saber, menos el hecho de que mañana no te volvería a ver, mas puede que hasta la próxima semana crucemos palabras, por cartas, que siempre utilizábamos para sentirnos cerca, a veces era nuestra manera de decirnos las cosas, sin que estemos presentes de cuerpo y alma, la manera mas sana de decirnos las verdades que nos duelen y las que no, por ningún momento queríamos que se repitieran, sin embargo aquel viernes, lo cautivante de ese día, fue tu forma mas atenta de conllevar aquel encuentro, el hilvanar la conversación y llenar los huecos de la misma, la versión de un Adiós no mal intencionado, el verso de un Amor congeniando con la burla de saber que no regresarás, me vi como un tonto, cuando vuelvo a los brazos de aquel ser vertiginoso, excavando en mi, sonrisas forzadas, por saber como afrontar aquella realidad, aquel Día fue Mágico, puedo decirlo ya que no sentí mas que una sensación que desmoronaba mi cara amargada, dejando ver mi sonrisa mas perfecta, no adivinaba en aquel momento, porque esta de esa manera, si al escribir en el diario de mi memoria, que este día, lo volvería un Escrito, pero ahora, se ve mas como una Mágica Aventura, dijiste que serian 5 a 9 meses, los cuales solo por medios escogidos llevaríamos contacto, por cosas que faltarían el contar, pero con paciencia y sumo placer se puede el llegar a escribir de ello, es este escrito, que comenzado una mañana de Sábado, porque dije de forma valiosa que el esperar tu regreso será mi Religión.

El negro se resaltaba en los reflejos que de las vitrinas de aquellas Tiendas de grueso vestir, dejaban ver mi imagen flácida, perdí el apetito por aquellos días, venia el invierno, Yo ya sentía que me faltaría tu Calor, personalmente fui a tu Entierro, cosa que no volví a hacer, con ninguna otra persona, sea estos familiares o conocidos. La verdad el ambiente caldeado por la tristeza que se refleja por aquellos quienes despiden a los caídos. Es un ambiente el cual, no quiero el volver a vivir. Habrá sus exacciones, quiera Dios, que no me de un golpe igual de fuerte.
Mañana es Viernes 1ro, de cada viernes un Hola tuyo se acerca mas a mi realidad, versión por lo que puedo prevenir que no tengo mas nada que hacer, que esperar. Aquel Invierno, no gusto por muchas cosas, las verdades y lo lejano de tu estancia, hizo muy difícil el seguir en contacto. Mas cuando aquellos besos volados sonaron a un afecto desinteresado. Me resulto mas fácil el de llamar para saber como estabas, aquellas Cartas no llegaban a su destino, siempre encontraban obstáculos, algunas veces llamadas ‘Madre’, algunas otras llamadas tu Hermana. Verme en la penosa verdad de olvidarte, me resultaba más brutal, escogería la versión mía de sentirme en mi soledad.
Las cosas pasaron rápido, los días también, las cosas resultaron mal de aquí en adelante, no entendía que fue lo que me golpeo, cuando llamaron y la voz del auricular pronunciaba tu nombre, después de anunciar tu deceso. Mil pedazos veías caer. Mil pedazos de mi, veías en el suelo…. Ahora es que aquel dolor quiere el cicatrizar, hablar de ello, me ayudara.

Continuara.